Se trata de sanciones que buscan golpear a quienes “sostienen la campaña del régimen para subvertir y desestabilizar” la seguridad nacional de Estados Unidos.
Mientras el régimen cubano organizaba actos de homenaje por el 95 cumpleaños de Raúl Castro, los vecinos de La Habana y Guanabacoa respondieron con cacerolazos contra apagones de hasta 26 horas. En Florida, la fiscalía federal confirmó un proceso judicial activo contra el exmandatario.
El secretario de Estado dejó claro que no cree que el sistema cubano sea capaz de reformarse a menos que nuevas personas tomen el poder o se imponga una nueva mentalidad.