Autoridades estadounidenses ayudaron a rescatar a 240 migrantes haitianos que viajaban en una embarcación sobrecargada cerca de Islas Turcas y Caicos. Según CBP, el bote estaba sin propulsión, hacía agua y sus ocupantes intentaban achicarla con cubos. La operación se realizó junto a la Guardia Costera y autoridades locales.
No es un ejercicio rutinario. Un portaaviones, dos buques de guerra, drones y 2,500 marines. EE.UU. puso músculo militar en las aguas del Caribe, y La Habana lo sabe.
El barco giró. No hay comunicado oficial, no hay explicación, no hay fecha de sustituto. En Cuba eso solo puede significar una cosa: más horas sin luz.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe proyectó este lunes que Cuba sufrirá en 2026 una contracción del PIB del 6.5%, la peor de toda la región, mientras América Latina en su conjunto crecerá un 2.2%. Cuba y Haití fueron los únicos países latinoamericanos que decrecieron en 2025. En 2026, Cuba empeora. Haití, en cambio, mejora.
Un sismo de magnitud cercana a 6 se registró en la madrugada en el oriente de Cuba, con epicentro cerca de Imías, en Guantánamo. El movimiento telúrico se sintió en varias provincias y provocó alarma entre los residentes, aunque hasta el momento no se reportan víctimas ni daños significativos.
Una nueva catarsis de Reinier González reaviva la polémica: calificó la Serie Nacional como la peor del Caribe y criticó el manejo del pitcheo, en una línea similar a sus estallidos previos que ya habían generado consecuencias mediáticas.
El embajador cubano en Colombia, Carlos de Céspedes, acusó a EE.UU. de “piratería” tras reportes de un posible bloqueo naval para frenar petróleo a Cuba.
Un repaso de NPR a casi dos siglos de intervenciones de Estados Unidos en América Latina y el Caribe muestra cómo, desde la Doctrina Monroe hasta la Guerra Fría y la “guerra contra las drogas”, muchas acciones terminaron generando inestabilidad, autoritarismo y efectos imprevistos en la región.
A más de un año de la visita del submarino nuclear ruso Kazan a La Habana, el episodio sigue siendo citado por analistas estadounidenses como una señal de alerta sobre el equilibrio naval y la proyección de poder de Rusia en el Caribe.
Nicolás Maduro atraviesa uno de los momentos más tensos de su permanencia en el poder: mientras Estados Unidos incrementa su presencia militar en el Caribe y Trump confirma que mantiene “todas las opciones sobre la mesa”, varios medios internacionales reportan que el mandatario venezolano cambia cada noche de habitación, de teléfono y de ruta de descanso para evitar ser localizado ante un eventual ataque. Aunque insiste públicamente en que no abandonará el país, la presión diplomática, militar y económica sobre su gobierno alcanza niveles críticos, en medio de llamadas telefónicas con Trump, nuevas sanciones y un creciente cerco internacional.
La interdicción de tanqueros vinculados al crudo venezolano por parte de Estados Unidos reaviva temores energéticos en Cuba y reactiva la disputa política regional.
El desvío de vuelos rusos desde Venezuela hacia Cuba en plena escalada militar en el Caribe reabre la pregunta sobre el aislamiento de Maduro y el verdadero alcance del respaldo de Moscú.