El juicio contra un joven austríaco acusado de planear un ataque contra uno de los conciertos de Taylor Swift en Viena volvió a poner en primer plano el riesgo que enfrentan los grandes espectáculos. El caso, frustrado en 2024, dejó tres funciones canceladas y abrió una discusión sobre inteligencia internacional, radicalización online y seguridad en eventos masivos.
Mientras continúan las tareas de rescate y la solidaridad ciudadana se organiza por múltiples vías, la prioridad debería ser localizar al protagonista —sin invadir su privacidad— para canalizar apoyos concretos: vivienda, enseres, alimentos, medicinas. La buena noticia, repetida por quienes conocen la zona, es que el hombre está vivo. Y la lección, para todos, es nítida: en medio del lodo y el rumor, la verdad también hay que rescatarla.
No se vislumbra otra figura demócrata en el horizonte, y lo que han dicho los encuestados por The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research, es que solo el 37% de los demócratas quieren que Biden busque un segundo mandato. El año pasado, en las semanas previas a las elecciones de medio término del año pasado, el número era de un 52%.