La Aduana General de la República añadió un segundo gravamen, en lo que va de año, al precio que los cubanos deben pagar por la recepción de paquetería proveniente del exterior.
El morbo por lo desconocido y “el invento” del cubano ante la precariedad han hecho que las estadísticas de accidentes por introducción de objetos extraños en el ano no deje de crecer. Y aunque es un dato que solo se maneja a nivel de chisme, se sabe que los casos más frecuentes involucran pomos de desodorantes, pero también palos de escoba bien limados y hasta yucas peladas.