El proyecto humanitario Dar es Dar lanzó una campaña de recaudación de fondos con el objetivo de adquirir una motorina que permita continuar la distribución de medicamentos gratuitos a personas vulnerables en Cuba. La iniciativa surge después de más de cinco años de trabajo solidario en los que el colectivo ha sostenido la entrega de fármacos gracias al apoyo de voluntarios dentro y fuera de la isla.
Según explicaron los organizadores en la convocatoria pública de la campaña, el proyecto ha priorizado durante este tiempo la asistencia a miles de personas que dependen de donaciones de medicamentos para atender problemas de salud en un contexto donde el acceso a tratamientos básicos se ha vuelto cada vez más difícil. La red de ayuda se ha construido a partir del trabajo de colaboradores que recogen, envían y distribuyen medicamentos desde diferentes lugares, principalmente con el respaldo de comunidades solidarias en Madrid y Estados Unidos.
Sin embargo, el transporte se ha convertido en el principal obstáculo para sostener el trabajo. Los responsables del proyecto señalan que el encarecimiento del traslado de paquetes y las limitaciones de movilidad dentro de la isla han hecho insostenible continuar dependiendo de taxis, mensajerías o transportes ocasionales para llevar los medicamentos hasta quienes los necesitan.
“Por la situación del contexto actual se ha visto sumamente afectada la transportación y traslado de estos medicamentos. No es sostenible seguir pagando taxis o servicios de transporte para poder continuar ayudando a los más vulnerables”, explica el mensaje difundido junto a la campaña de recaudación.
Ante ese escenario, Dar es Dar decidió impulsar una colecta destinada a comprar una motorina que permita transportar las medicinas de forma más estable y económica. La organización considera que contar con un medio de transporte propio facilitaría la logística del proyecto y garantizaría la continuidad de las entregas.
La campaña ya ha comenzado a recibir donaciones de colaboradores y simpatizantes del proyecto. Entre los aportes iniciales aparecen contribuciones de personas como Mabel Cuesta, Mery Cruz Guzmán, Yasel Barreras Antúnez, Vilma Vidal-García, Michel Fernández Pérez, Yeon Hee Kim, Aymara Aymerich y Elaine Acosta González, entre otros donantes que han decidido apoyar la iniciativa con cantidades que van desde cinco hasta cien dólares.
Los organizadores confían en que el respaldo de amigos, voluntarios y miembros de la comunidad cubana dentro y fuera del país permita reunir el dinero necesario para adquirir el vehículo. “Creemos que en la unión está la fuerza y que solo con la colaboración sincera de todos podremos continuar dando amor, auxilio y medicamentos a quienes lo necesiten”, señala la convocatoria.
De concretarse la compra de la motorina, el proyecto Dar es Dar espera fortalecer la red de distribución que ha mantenido activa durante más de cinco años, una labor que ha dependido casi exclusivamente del esfuerzo voluntario y de la solidaridad de la diáspora cubana.


















