El crimen de Alberto González sigue sin resolverse en San Antonio de los Baños
La familia de Alberto González, un cubano de 62 años asesinado en San Antonio de los Baños, provincia Artemisa, denunció públicamente la inacción de las autoridades cubanas tras más de cuatro meses sin avances visibles en la investigación. El caso fue difundido por la plataforma Nio reportando un crimen, que recoge el testimonio de los familiares y describe un escenario de silencio institucional, promesas incumplidas y total ausencia de respuestas oficiales.
Según la denuncia, el hecho ocurrió la noche del 26 de septiembre en el reparto La Encrucijada, donde González cuidaba una vivienda. La familia sostiene que fue atacado brutalmente con un objeto contundente, recibiendo golpes en la cabeza y el rostro que le causaron la muerte. Desde entonces, aseguran, no han recibido información clara sobre el estado del expediente ni sobre posibles sospechosos, a pesar de haber acudido en reiteradas ocasiones a dependencias policiales tanto en Guanajay como en el propio San Antonio de los Baños.
La hija de la víctima, según relatan, se presenta todas las semanas en la estación de policía para pedir explicaciones. Siempre recibe la misma respuesta: el caso “está en investigación”. No se le comunican avances, ni hipótesis, ni fechas, ni responsables. Para la familia, ese silencio se ha convertido en una segunda forma de violencia.
Alberto González no tenía antecedentes penales y era conocido en su comunidad por su carácter afable. Trabajaba como cuidador de la vivienda donde ocurrió el crimen y también atendía un pequeño paladar ubicado frente a la casa. Vecinos y allegados lo recuerdan como “El Pata”, un hombre risueño, amante de los caballos y muy querido en el barrio.
En los comentarios al post de Nio, decenas de personas expresaron indignación y compartieron experiencias similares. Algunos aseguraron que expedientes de asesinatos quedan “engavetados” hasta que “se enfrían”. Otros contrastaron la lentitud de estos procesos con la rapidez con que, afirman, se actúa cuando el afectado pertenece a las fuerzas del orden. “Si hubiera sido un policía, en 24 horas ya lo habrían cogido”, escribió un usuario.
También hubo quienes recordaron cómo en programas televisivos se muestran crímenes resueltos en cuestión de días, mientras en la vida real las familias esperan durante meses o años sin respuestas. “Las cosas de la Policía se resuelven en Tras la Huella solamente”, ironizó otro comentarista.
La familia de Alberto González exige justicia, transparencia y que este asesinato no quede impune. Mientras tanto, en San Antonio de los Baños, la sensación es la de un duelo suspendido, marcado por la espera y por la certeza de que el responsable sigue libre.


















