En la vida, y más aún en la farándula, hay acercamientos y distancias. La diferencia es que, mientras en lo cotidiano muchas rupturas se manejan en privado, en el mundo influencer todo queda a la vista: follows, unfollows, silencios e indirectas que el público lee como si fueran subtítulos.
Esa regla parece aplicar a la relación que alguna vez tuvieron La Diosa y los creadores de contenido Ultrack y Claudia Artiles. De compartirlo prácticamente todo, pasaron a un punto de enfriamiento tan evidente que hoy ni siquiera se siguen en redes sociales, una señal que en estos tiempos pesa casi tanto como una declaración.
Sin embargo, la distancia no ha impedido que Ultrack y Claudia muestren apoyo público a la cantante, actualmente dentro del recién estrenado reality El Rancho de Destino. Al estilo de lo que hicieron en su momento con Pollito Tropical durante su paso por “La Casa de Alofoke”, esta vez ambos realizaron donaciones por separado y lo compartieron en historias de Instagram con el hashtag #TeamDiosa.

Aun así, el gesto solidario no parece traducirse, al menos por ahora, en reconciliación. La falta de seguimiento mutuo sigue ahí, como un recordatorio silencioso de que lo que se rompió no se arregla con un sticker y un repost.
Cuando La Diosa se refirió a la distancia con la pareja, no entró en detalles, pero sí dejó una idea clara, de esas que suenan a cierre de capítulo: “La vida es así, en la vida existen cambios. Y no es por nada, es así, sucede”, comentó.
Según se ha comentado en redes, el distanciamiento habría cobrado fuerza tras un video en el que Artiles sugirió que algunas mujeres cercanas a Ultrack le aconsejaron a él no iniciar una relación con ella por ser madre de un niño con síndrome de Down. La lectura fue explosiva y, al parecer, La Diosa lo interpretó como una indirecta.
La respuesta no se hizo esperar y llegó en forma de comentario, directo y sin paños tibios: “Chica, yo no conozco muchas amistades mujeres de Ultrack y me gustaría que, cuando vayas a hablar así, digas el nombre. Aunque yo sea examiga, a Marlon lo traté con mucho amor. Eso es lo malo, no saben respetar y ya estoy cansadísima de esta gracia asquerosa. Habla con nombres, Claudia”.
Y así, entre apoyos públicos y fracturas privadas, el triángulo La Diosa-Ultrack-Claudia se queda, por ahora, en ese territorio incómodo donde todo parece cordial… pero nada vuelve a ser como antes.

















