Un niño de seis años, identificado como Arxel, perdió la vida el pasado sábado 14 de febrero tras ahogarse en el río del reparto Santa María, en Santiago de Cuba.
Según reportes en redes sociales, el menor jugaba con otros niños a la orilla del río, un afluente de poca profundidad, cuando cayó al agua y comenzó a ahogarse.
Los presentes lograron sacar al pequeño y trasladarlo de inmediato al policlínico más cercano, pero los hechos que vinieron después siguen sin ser claros.
De acuerdo con algunos testimonios extraoficiales, el niño llegó al policlínico sin signos vitales. Otros han denunciado la supuesta ausencia de médicos en el centro de salud.
Una enfermera del equipo médico que atendió al menor, citada por el creador de contenido Christian Arbolaez, aseguró que se aplicaron todos los protocolos establecidos: reanimación cardiopulmonar, primeros auxilios y respiración boca a boca.
A tener con Arbolaez, varios profesionales de la salud coincidieron en que lo ocurrido no tuvo que ver con la falta de asistencia médica, el tiempo de inmersión, la posible ausencia de maniobras de reanimación en el lugar del rescate y los minutos críticos perdidos antes de llegar al centro asistencial fueron determinantes.
Algunos usuarios aseguraron que “es algo habitual que los niños estén jugando y bañándose en esa área del río (casi siempre sin la supervisión de adultos)”, que es “un lugar que después de las lluvias y del paso del huracán Melissa aumentó su profundidad y su caudal”.
Asimismo, otros precisaron que la distancia entre el lugar de la tragedia y el policlínico es de un kilómetro más o menos, y que, pese a las “precarias condiciones” que existen en dicha institución de salud, cuentan con “buen personal”.
En cualquier caso y pese al dolor que enfrenta la familia del menor, miles de personas conmovidas por estar pérdida se preguntan dónde se encontraban sus padres.
















