La representante federal por el Distrito 27 de Florida, María Elvira Salazar, reaccionó públicamente al enfrentamiento ocurrido este miércoles frente a las costas del norte de Cuba, un incidente que dejó cuatro fallecidos y varios heridos, y que ha generado versiones contrapuestas entre Washington y La Habana.
Desde su cuenta personal en la red social X, la congresista afirmó que el régimen cubano “miente, manipula y reescribe la realidad para protegerse” y sostuvo que la versión oficial ofrecida por las autoridades de la isla “jamás puede tomarse como verdad”.
En un segundo mensaje, esta vez desde su cuenta gubernamental, señaló que sigue “muy de cerca” los reportes de que fuerzas del régimen cubano abrieron fuego contra una lancha rápida con matrícula de Florida, causando cuatro muertos y seis heridos. “Esta es una situación en desarrollo y estoy a la espera de información oficial por parte de las autoridades estadounidenses”, precisó.
Salazar pidió una “investigación completa y transparente por parte del gobierno de Estados Unidos”, con acceso inmediato a los sobrevivientes y a todos los detalles de lo ocurrido. Asimismo, reclamó “claridad, rendición de cuentas y consecuencias”, y advirtió que no puede haber “otro encubrimiento más por parte de La Habana”.
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Horas antes, el Ministerio del Interior de Cuba informó que agentes fronterizos cubanos abatieron a cuatro tripulantes de una lancha estadounidense en un enfrentamiento en aguas territoriales cubanas, cerca de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara. Según la versión oficial, un comandante de la patrulla cubana y otros seis pasajeros de la embarcación resultaron heridos durante el incidente.
En un comunicado difundido la tarde del miércoles, el Minint indicó que la lancha rápida, identificada con matrícula de Florida FL7726SH, transportaba a 10 personas armadas. De acuerdo con “declaraciones preliminares de los detenidos”, los ocupantes tenían la intención de realizar una infiltración con “fines terroristas”.
Las autoridades cubanas aseguraron que en la embarcación se ocuparon fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de fabricación artesanal (incluidos cócteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje. También señalaron que todos los involucrados serían ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos.
Hasta el momento, no se ha difundido una versión independiente que confirme los detalles ofrecidos por el gobierno cubano, ni las autoridades estadounidenses han emitido un informe oficial con conclusiones sobre lo ocurrido. El caso se desarrolla en un contexto de alta sensibilidad política entre ambos países y con antecedentes de tensiones migratorias y de seguridad en el estrecho de Florida.




















