En El Rancho de Destino, donde la farándula se mezcla con confesiones sin maquillaje, La Diosa tuvo uno de esos momentos que cambian el tono del programa. La cantante cubana habló, sin rodeos, del quiebre con Ultrack, una amistad que hasta hace poco era de las más visibles, y comentadas, del mundillo artístico cubano.
Según contó, lo de ellos venía de lejos: se conocían desde Cuba, compartían códigos de “familia elegida” y ella llegó a verlo “como un hermano”. Por eso, lo que pasó después no fue un simple “unfollow” o una racha de silencio: fue una ruptura que, a su manera, le dejó marca.
La Diosa arrancó poniendo sobre la mesa lo que para ella sigue siendo una contradicción pública. “Ultrack a mí no me habla, ¿y cuántas veces sale a decir que amiga como La Diosa no existe?”, soltó, dejando claro que no entiende del todo el doble discurso. Y cuando Brayan El Joker y Kenny Robert le pidieron la razón del distanciamiento, no buscó vueltas ni eufemismos: “Él me falló a mí”.
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Eso sí, la artista separó el dolor del rencor. Explicó que no lo odia, pero que la herida sigue ahí, y por eso no se siente lista para volver a lo de antes. “Yo no le hablo a él. Él a mí me pide perdón todos los días de este mundo, me dice ‘te amo’ y me pone superchats. Yo soy la que no le habla”, confesó, como quien admite que las disculpas suman, pero no borran.
Kenny intentó suavizar la conversación con una idea conciliadora (la típica que aparece cuando hay lágrimas cerca) y le recordó que “todas las personas se merecen una segunda oportunidad”. Pero La Diosa no se movió de su punto: “Yo entiendo cuando alguien se equivoca como ser humano. Pero no puedes ser insensible con una persona que ha estado para ti 24 por 24. Cuando pasé un momento muy difícil, lo necesité como amigo y no estuvo. Me dijo: ‘Yo no tengo la culpa de que estés deprimida y estés así’. Eso fue lo que no entendí”.
Aun con todo, insistió en que no le desea mal y que lo que siente es más nostalgia que rabia: “No le deseo el mal, le deseo el bien. Es una persona que quise muchísimo. Para mí era mi hermano. Éramos amigos desde Cuba. Pero lo que él me brinda no es lo que busco en una amistad”.
La relación entre La Diosa y Ultrack fue, durante un tiempo, casi “marca registrada” dentro del ecosistema artístico cubano. Por eso su ruptura, ocurrida hace unos meses, sorprendió tanto. Y con esta confesión dentro del reality, La Diosa no solo revivió el tema: mostró el lado vulnerable que la audiencia reconoce como suyo, ese donde el personaje se aparta y habla la persona.

















