La cantante cubana Dianelys Alfonso, más conocida como La Diosa, recordó a su papá recientemente mientras escamaba pescado para freírlo en la terraza de su casa.
“Mi papá me enseñó a hacer todo esto: trabajitos para hombres. Me enseñaba a limpiar los pescados. Me enseñaba a conocer el ruido del motor cuando se rompía mi carro. Me enseñaba a quitar cemento de trabajos, de manos de obra”, relató emocionada La Diosa en un resumen del pasado fin de semana que compartió en redes sociales.
“Me enseñaba de todo como si yo fuera un macho, como si tuviera dos cojo… Pero se lo agradezco muchísimo, la verdad”, dijo después de un fin de semana que estuvo cargado de trabajo, pero también de tiempo en familia.
“Me dio un poco de sentimiento acordarme de mi papá, que siempre me enseñaba a hacer estas cosas, entonces quería terminarlo rápido, para no seguir pensando en eso”, reconoció con nostalgia, mientras daba a sus miles de seguidores un tutorial de lo “facilito” que es limpiar pescado.
Pero no es la primera vez que la artista exiliada en Miami, Florida, junto a su esposo y sus hijos, ha recordado con cariño a su padre.
En enero de este año, durante su participación en el reality El Rancho de Destino, La Diosa se echó a llorar al hablar de sus padres, a quienes “les di todo en vida”.
Entonces La Diosa señaló que su padre fue una figura fuerte, estricta y determinante en la formación de su carácter: “Mi papá era un hombre muy fuerte, diría yo que bastante severo, por eso tengo el carácter que tengo porque me hizo crecer como si yo fuera un hombre. Al principio sufría mucho, porque me trataba como si yo fuera un macho”, admitió.
Según ha destacado asimismo el hermano de La Diosa, el periodista Pablo Alfonso, el padre de ambos, Pablo Rafael Alfonso, era conocido como el cuentero mayor de San José de Las Lajas, en la actual provincia de Mayabeque, y tenía “voz y afinación” como para cantar con Jorge Negrete.
La artista ha contado que su padre, un médico que era “todo un personaje”, bromeaba con que había conocido en La Habana a otra estrella mexicana, Pedro Infante, quiso “cerrar” el capítulo a su modo después de enfermar de cáncer.
“Mi papá decidió, porque era médico, que yo le inyectara morfina para dormirse, porque sabía que con la morfina iba a tener un infarto inmediato y me pidió que lo hiciera, me dijo que si yo era una hija buena que lo amaba de verdad, que le inyectara la morfina. Nos despedimos, nos dijimos todas las cosas que teníamos que decirnos, no me faltó nada y le puse la morfina y me fui. Se quedó dormido en los brazos de mi mamá, me pidió que le cantara un guaguancó y le echara ron”, relató entre lágrimas.



















