La presencia de Aleida Guevara March en Sevilla provocó este viernes una fuerte reacción de rechazo entre activistas cubanos residentes en España, que aprovecharon su participación en un evento político para confrontarla públicamente por su defensa del régimen de La Habana y por el legado represivo asociado a la Revolución cubana.
Guevara, una de las figuras más recurrentes de la narrativa oficialista fuera de la Isla, había asistido al IV Encuentro Internacional Europa por Cuba, un foro impulsado por organizaciones europeas de izquierda y colectivos afines al castrismo. El encuentro se desarrolló en un centro cultural de Sevilla y reunió a activistas y delegaciones internacionales que respaldan al Gobierno cubano.
A la salida del recinto, los jóvenes opositores Avana de la Torre y Brayan Infante (Un Asere Pensante) la esperaron para exigirle públicamente el fin del sistema político cubano y la liberación de los presos por motivos políticos. Ambos son conocidos en redes sociales por su activismo contra la dictadura y por documentar abusos cometidos por el Estado cubano.
En videos que comenzaron a circular rápidamente en internet, se observa cómo Infante interpela directamente a Guevara por los fusilamientos, la persecución de disidentes y la existencia de campos de trabajo forzado durante los primeros años del proceso revolucionario, incluyendo los dirigidos a personas homosexuales. La alusión directa al papel histórico de Ernesto Che Guevara marcó el momento más tenso del intercambio.
La respuesta de Aleida Guevara fue breve y evasiva, limitándose a negar las acusaciones mientras varios asistentes al evento intentaban cortar la confrontación. Sin embargo, la insistencia de los activistas generó una reacción hostil entre simpatizantes del coloquio, que defendieron a la invitada y cuestionaron a los opositores.
Tras el incidente, De la Torre e Infante denunciaron que el evento apenas contó con participación real de ciudadanos cubanos y que estuvo dominado por representantes de organizaciones europeas, colectivos vinculados al chavismo y militantes del Partido Comunista de España. Según afirmaron, el encuentro funcionó como un espacio de legitimación del discurso oficial cubano, sin lugar para el debate crítico.
Aleida Guevara, retirada de la medicina pediátrica, ha construido una carrera pública como defensora del relato gubernamental en foros internacionales. Para sus críticos, su activismo contrasta con las condiciones de vida en la Isla y con los privilegios que le permiten viajar y expresarse libremente en el extranjero, algo inaccesible para la mayoría de los cubanos.
Durante su intervención en Sevilla, la hija del Che volvió a atribuir la crisis cubana al embargo de Estados Unidos y elogió la resistencia de los gobiernos de Cuba y Venezuela, mensajes que fueron recibidos con aplausos dentro del recinto. Fuera de él, en cambio, la confrontación dejó en evidencia el creciente malestar de una diáspora cubana que se niega a guardar silencio.
Aunque el episodio no derivó en incidentes mayores, sí se suma a una serie de protestas cada vez más visibles en Europa, donde activistas cubanos buscan interpelar directamente a las figuras que continúan defendiendo un sistema que consideran responsable de décadas de represión y exilio.


















