Los hospitales de Cuba están ajustando su funcionamiento ante una grave escasez de insumos médicos y combustible, que podría obligar al sistema de salud a reducir la atención a casos de urgencia únicamente, informó CubaNet.
Un directivo del hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras en La Habana declaró a CubaNet que la disponibilidad de recursos “se ha reducido prácticamente a cero”, quedando solo para intervenciones que no se puedan postergar sin riesgo de vida. La fuente, que pidió mantenerse en anonimato, señaló: «No hay disponibilidad de alimentos para los trabajadores y se reducirán las consultas. Se está valorando suspender aquellas que no sean prioritarias, al menos hasta que aminore la coyuntura con la falta de combustible. Es una situación delicada”.
Desde el hospital La Covadonga, otro especialista comparó la situación actual con la vivida durante la pandemia de COVID‑19, aunque advirtió que no hay manera de saber cuánto se prolongará este contexto, lo que podría afectar a pacientes que esperan cirugías necesarias, aunque no consideradas de riesgo vital, reporta CubaNet.
Este jueves se celebraron reuniones con directivos del Ministerio de Salud Pública, donde se adelantó un paquete de medidas para enfrentar el desabastecimiento de combustible, según confirmó la fuente del Hermanos Ameijeiras al citado medio.
La crisis ha obligado a muchos pacientes a comprar medicamentos en el mercado informal o pagar por fuera para adelantar turnos en listas de espera de cirugías electivas.
La escasez de combustible también ha paralizado gran parte del transporte público en La Habana, afectando la movilidad de trabajadores y pacientes, y aumentando la presión sobre un sistema de salud ya operando con recursos mínimos.

















