Treinta y siete militares cubanos habrían muerto este sábado 3 de enero en el ataque de Estados Unidos a Venezuela y otros muchos permanecen heridos graves y con quemaduras de diversa consideración, según fuentes militares de la isla, citadas en redes sociales por el periodista independiente Carlos Cabrera Pérez.
“En Venezuela, cayeron treinta y siete compañeros nuestros y otros muchos están heridos graves con quemaduras, debido a una lluvia de misiles y metralla que cayó sobre ellos”, afirmó desde La Habana un oficial de Seguridad Personal, que pidió no ser identificado.
Las fuentes confirmaron que los fallecidos pertenecían a la estructura de seguridad presidencial, pero negaron que fueran miembros del primer anillo.
De acuerdo con estas fuentes, las bajas se debieron a un ataque “sorpresivo y disuasorio” al cuartel principal de la dotación de seguridad personal cubana en Caracas, que contaba con unos 140 efectivos totales.
No obstante, otras fuentes reducen a 22 los cubanos muertos durante el ataque estadounidense, en tanto hasta el momento, Caracas, La Habana y Washington no han ofrecido el número de víctimas cubanas ni sus identidades.
Este domingo el ministro de Defensa del régimen venezolano, Vladimir Padrino, acusó a Estados Unidos de asesinar a sangre fría a gran parte de equipo seguridad de Maduro, aunque no dio un número exacto de bajas.
En un comunicado de las Fuerzas Armadas del régimen, el general dijo rechazar “contundentemente el cobarde secuestro” de Maduro y Cilia Flores, “luego de asesinar a sangre fría gran parte de su equipo de seguridad, soldados y ciudadanos inocentes”.
Según reconoció el presidente Donald Trump en conferencia de prensa la víspera, hubo un intercambio de disparos entre la escolta de Maduro y el comando de la Delta Force que apresó y llevó a Estados Unidos al expresidente venezolano.
Posteriormente el mandatario estadounidense declaró a The New York Post que muchos de los muertos en Caracas eran de nacionalidad cubana.
“Muchos cubanos perdieron la vida, estaban protegiendo a Maduro…”, agregó el presidente estadounidense, que ironizó sobre esos agentes cubanos en el sentido de que haber ido a hacer de guardaespaldas del chavismo “no fue una buena decisión”.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Dan Caine, confirmó que helicópteros enviados para evacuar a Maduro y a su esposa fueron objeto de disparos y que dos miembros del comando fueron heridos levemente en las piernas. Según explicó, una de las aeronaves fue alcanzada, pero “continuó siendo operable”y pudo regresar a casa sin perder capacidad de vuelo.
Fuentes militares cubanas señalan a Asdrúbal de la Vega Orellana, como el oficial cubano más cercano a Maduro. Llegó a “convertirse en su sombra y dormía en habitación contigua a la del presidente, incluso en sus viajes al extranjero”, dijeron sobre De la Vega, pero sin detallar si se encuentra entre los fallecidos.
Un oficial jubilado, ex miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior de Cuba, tambiuén citado por Cabrera, aseveró que “Asdrúbal hizo un valioso trabajo en Venezuela y, si cayó lo voy a sentir mucho, porque era un buen amigo y compañero”.
No obstante, el mismo oficial afirmó que el primer anillo de la escolta de Maduro no estaba integrado por cubanos.
“En Venezuela hicimos lo mismo que en Angola con José Eduardo Dos Santos, protegerlo, pero sin formar parte del primer anillo, que debe corresponder siempre a militares nativos, por razones de soberanía nacional y prudencia de Cuba, que nunca fue una potencia”, explicó.
En el país sudamericano, indicó, las cosas funcionaban así: “Un primer anillo formado por venezolanos con asesoría y supervisión de un jefe cubano, que era a su vez el responsable del segundo anillo, el cual estaba a cargo de los lugares de residencia y trabajo de (Hugo) Chávez y luego de Maduro, y de sus desplazamientos internos y externos.
“En paralelo, y desde la época de Chávez, se modificaron las estructuras policial, de Inteligencia y Contrainteligencia; incluido un enjambre de asesores cubanos que recibían información, al procesaban y entregaban -no siempre en su totalidad- a mandos venezolanos, en reuniones diarias de actualización sobre el escenario operativo”, agregó.
“Cuba complementó su penetración del entorno presidencial y la estructura de poder en Venezuela con sendas redes propias de agentura, personas de confianza y colaboradores, otra de Radiocontrainteligencia y una tercera de exploración Radioelectrónica”, añadió.
“Como parte de la ‘colaboración militar’, establecimos que los escoltas venezolanos recibieran formación en unidades de Tropas Especiales de Cuba, sin mezclarse con combatientes, solo con los jefes y oficiales encargados de su formación”; y “aquellos agentes y demás colaboradores con mayor proyección para el trabajo operativo fueron trasladados a Cuba con excusas de viajas por razones médicas y/o turísticas para ser entrenados en Inteligencia y Contrainteligencia”, concluyó.
“Teniendo Estados Unidos el control del espacio radioelectrónico, los cielos y mares de Venezuela, militares cubanos pudieran intentar salir por las fronteras con Brasil, Colombia y Guyana, pero a a estas horas, el control sobre esos enclaves aconseja una negociación bilateral y no una fuga que genere más muertes inútiles”.
Por otra parte, según un balance preliminar entregado por un alto funcionario venezolano y recogido por The New York Times, “al menos 40 personas” habrían muerto durante el operativo militar ejecutado por Estados Unidos en Venezuela.
La fuente, que habló bajo condición de anonimato, señaló que entre las víctimas habría tanto civiles como integrantes de fuerzas armadas.
Aun cuando la información llega fragmentada y existen versiones contradictorias, se reportaron daños en zonas residenciales, particularmente en Catia La Mar, una localidad costera de bajos ingresos ubicada al oeste del aeropuerto de Caracas.
De acuerdo con NYTimes, un ataque aéreo impactó un edificio de tres plantas, provocando el derrumbe parcial de una pared exterior. Allí, murió Rosa González, de 80 años, y otra persona resultó gravemente herida, según familiares de la víctima.
Tras el operativo, Nicolás Maduro fue evacuado por vía aérea bajo custodia de agentes federales estadounidenses y trasladado a una prisión federal en Brooklyn, donde deberá comparecer ante un tribunal de Nueva York.

















