La senadora republicana de Florida Ileana García, cofundadora de Latinas for Trump y una de las voces latinas más identificadas con el ascenso de Donald Trump, rompió con el tono de fila cerrada y lanzó una advertencia directa a la cúpula republicana: la estrategia migratoria de la actual Administración puede convertirse en un boomerang y costarle al Partido las elecciones de mitad de mandato.
En declaraciones reportadas por Voz.us, García afirmó que la política migratoria “pasó de incómoda a insostenible” y dijo que, en su distrito, electores comenzaron a buscarla para localizar familiares detenidos por el ICE. La legisladora atribuyó el endurecimiento de tácticas al subjefe de gabinete Stephen Miller y formuló su pronóstico sin rodeos: “Creo que perderá las elecciones de mitad de mandato por culpa de Stephen Miller”, en alusión a Trump.
La misma cobertura sitúa el quiebre político de García tras las protestas en Minneapolis contra redadas migratorias y un episodio mortal que elevó la tensión pública, un contexto que, según la senadora, evidencia que la aplicación de la ley “se ha ido demasiado lejos”. Su mensaje no cuestiona el control fronterizo como objetivo, sino los métodos y el alcance de la ofensiva, especialmente cuando toca a comunidades con vínculos familiares y estatus migratorios mezclados.
García recordó que dejó los medios en español en 2016 para apoyar a Trump, cofundó la organización y luego trabajó en el Departamento de Seguridad Nacional en el primer mandato, cuando defendía abiertamente el muro y el cierre fronterizo.
El aviso coincide con señales de desgaste entre votantes latinos. En un segmento difundido por medios estadounidenses, el analista de datos de CNN Harry Enten describió un deterioro marcado del apoyo latino a Trump en relación con deportaciones, y señaló que el cambio de humor podría trasladarse a las urnas en 2026, lectura que el propio Enten vinculó con el diagnóstico de García.
Para los republicanos de Florida, el movimiento de García tiene un valor adicional: es una crítica “desde dentro” del trumpismo latino, no un reproche opositor. La senadora plantea que la dureza migratoria puede terminar debilitando al Partido en distritos y estados donde las elecciones se deciden por márgenes mínimos. En año preelectoral, su advertencia funciona como señal de alarma y como disputa por el rumbo.


















