Al menos cuatro cubanos murieron en la madrugada del martes 27 de enero de 2026 tras un incendio en un hostal que operaba sin licencia en Balashija, ciudad satélite situada al este de Moscú, según reportes de medios rusos y fuentes citadas por la agencia estatal Sputnik. Según la información preliminar, el aviso sobre el incendio se registró a las 4:40am.
El incendio comenzó alrededor de las 4:30 a.m. en la segunda planta de un edificio privado de tres plantas, incendiando objetos personales y muebles en una habitación, donde posteriormente se encontraron todas las víctimas, informó Caliber.Az citando el canal de Mash en Telegram. Caliber informó que apagar el incendio requirió la participación de 80 bomberos y alrededor de 27 vehículos.
Las autoridades locales informaron que el siniestro ocurrió en una casa particular utilizada como alojamiento, y que en el lugar fueron hallados cuatro cuerpos: dos hombres y dos mujeres. La identificación oficial de las víctimas y los detalles sobre su estatus migratorio no habían sido divulgados públicamente al momento de los primeros reportes, pero fuentes de emergencia consultadas por la prensa rusa señalaron de manera preliminar que se trataría de ciudadanos cubanos.
Un menor de 15 años – Mash habla de 17 años – fue trasladado a un hospital con síntomas de intoxicación por monóxido de carbono, de acuerdo con la misma información preliminar, dijo Izveztia.
El caso quedó bajo investigación de las autoridades competentes en la región de Moscú y, por ahora, no existe una causa confirmada. Entre las hipótesis mencionadas por fuentes citadas en los reportes figura un escenario particularmente sensible: el inmueble habría sido desconectado de la red eléctrica por deudas, lo que habría llevado a los ocupantes a encender una hoguera para calentarse. Otras versiones apuntan a un posible fallo de equipos eléctricos, una posibilidad que también está siendo considerada mientras avanzan las pericias.
La tragedia vuelve a poner el foco sobre el mercado informal de alojamiento en las afueras de grandes ciudades rusas, donde viviendas particulares terminan funcionando como hostales sin licencia, a menudo con condiciones de seguridad difíciles de verificar y escasa supervisión. En el caso de Balashija, la investigación deberá determinar si existieron negligencias, violaciones de normas contra incendios y responsabilidades penales asociadas a la operación del establecimiento.


















