El gobierno de Estados Unidos estaría buscando activamente un cambio de régimen en Cuba para finales de año, según aseguró este miércoles The Wall Street Journal (WSJ).
El diario estadounidense, que citó fuentes familiarizadas con el asunto, afirmó que tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, la administración de Donald Trump busca identificar a figuras clave dentro del gobierno cubano que podrían estar dispuestas a negociar una salida del régimen comunista antes de que termine el 2026.
En concreto, Washington ha evaluado la economía cubana como cercana al colapso y considera que el gobierno nunca ha estado tan frágil tras perder el petróleo venezolano subsidiado, que ha sustentado el suministro energético de la isla desde principios de los 2000.
Exclusive: Emboldened by the U.S. ouster of a Venezuelan strongman, the Trump administration is seeking Cuban government insiders who can help cut a deal to push out the Communist regime by year's end. https://t.co/yz7UwKKUbb
— The Wall Street Journal (@WSJ) January 22, 2026
De acuerdo con altos funcionarios estadounidenses, no existe un plan concreto para acabar con el gobierno comunista, que “ha ostentado el poder en la isla caribeña durante casi siete décadas”, pero creen que la captura de Maduro y las concesiones posteriores de sus aliados, como un modelo y una advertencia para Cuba.
A tenor del reportaje de José de Córdoba, un periodista de larga experiencia en el manejo de asuntos cubanos, y de Vera Bergengruen y Deborah Acosta, la incursión del 3 de enero que terminó con Maduro detenido, con la ayuda de un desertor de su círculo íntimo, es algo que los funcionarios estadounidenses esperan poder repetir de alguna forma en Cuba.
Aunque hasta ahora no ha habido ninguna amenaza pública de acción militar contra La Habana, funcionarios describen en privado la incursión en Venezuela como una señal implícita de la capacidad de intenciones de Estados Unidos.
Hay que recordar que Trump ha llamado a los líderes cubanos a llegar a un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”.
Asimismo, el líder republicano advirtió que cortará la llegada de petróleo y el apoyo financiero a la isla, lo que podría paralizar la economía en cuestión de semanas.
Según informes, las evaluaciones de inteligencia estadounidenses presentan un panorama sombrío para la economía cubana, con escasez crónica de combustible, alimentos y medicamentos, así como frecuentes cortes de electricidad.
Desde la óptica del Journal, Cuba representa un desafío más complejo que Venezuela porque no tiene un movimiento de oposición legal, elecciones regulares o una sociedad civil de base amplia, por lo que ha generado dudas sobreen torno a cómo se gestionaría una transición y quién podría reemplazar al liderazgo actual.
Incluso algunos aliados de Trump reconocen en privado el riesgo de que un colapso del régimen cubano pueda desencadenar inestabilidad y tensión humanitaria, apuntó WSJ.


















