Rachel Arderi volvió a asomarse a Instagram después de varios días en silencio y, fiel a su estilo directo, explicó por qué había estado “desaparecida”.
La influencer cubana, conocida también por ser la esposa del repartero Oniel Bebeshito, contó que atraviesa un malestar de salud que le ha resultado especialmente incómodo: una inflamación en los ojos que no logra identificar.
En una historia publicada con una foto donde aparece con gafas oscuras, Rachel soltó la alarma sin vueltas: “Chic@s llevo días con una hinchazón horrible en los ojos, en verdad no sé qué pueda ser, no sé si un proceso alérgico, quizás algún producto que esté usando nuevo”.
Y, como buena creadora que convierte la cotidianeidad en conversación, pidió ayuda a su comunidad: “Si saben cómo pueda mejorarme rápido, pliss díganme, tengo hasta esa zona enrojecida”.

La publicación sirvió también para justificar su baja actividad en redes en los últimos días. “Bueno, por esa razón un poquito media perdidita de las historias, pero ya hoy estaré por aquí con ustedes”, escribió, dejando claro que piensa retomar el ritmo mientras encuentra qué le está provocando la inflamación.
Arderi suele moverse entre contenido de moda, belleza y rutina familiar, mostrando pinceladas de su día a día junto a Bebeshito y sus hijos. Por eso, su ausencia se notó, y su reaparición vino acompañada de esa mezcla de sinceridad y cercanía que la mantiene conectada con sus seguidores: todavía no sabe la causa exacta del problema, pero no piensa quedarse callada ni encerrada con la molestia.
Por ahora, la influencer no ha ofrecido más detalles sobre diagnósticos o tratamientos, más allá de que continúa buscando una solución y que seguirá activa en redes mientras se recupera.
Y aunque esta historia va por el lado de lo personal y la salud, el nombre de Rachel vuelve a colocarse en el radar mediático también porque, en paralelo, el creador de contenido Kenny Robert ha mencionado recientemente (en tono distendido) la polémica que desde el año pasado lo salpicó en redes con Rachel y Bebeshito, insistiendo en que no guarda rencores y que, como él mismo ha dicho, “Yo no tengo nada en contra de ellos”.


















