Se trata de uno de las peores catástrofes en toda la historia de Suiza.
Al menos 40 personas murieron y unas 115 resultaron heridas en un incendio que estalló de madrugada durante una fiesta de Año Nuevo en el bar Le Constellation, en la estación alpina de Crans-Montana, cantón del Valais, en Suiza. El fuego se declaró alrededor de la 1:30 a. m., cuando el local estaba abarrotado por la celebración y, según los primeros testimonios recogidos por medios internacionales, la situación se volvió incontrolable en cuestión de minutos por la rapidez con que ardieron elementos del interior, descritos como de madera o altamente combustibles, destaca la agencia AP News.
Los relatos de sobrevivientes y testigos hablan de pánico, humo denso y una salida difícil, con gente apretada en escaleras y pasillos estrechos y otras personas rompiendo ventanas para intentar escapar. En el exterior, vecinos y equipos de emergencia se sumaron a los rescates, mientras ambulancias trasladaban heridos a hospitales dentro y fuera de la región, varios de ellos con quemaduras graves. Entre las víctimas se reportan jóvenes —adolescentes y veinteañeros— y también ciudadanos extranjeros, con Francia e Italia mencionando a nacionales afectados o desaparecidos.
Las autoridades suizas confirmaron el balance inicial de muertos y heridos, aunque advirtieron que la cifra podría variar a medida que avance la identificación y se consolide la lista de personas que estaban dentro del local. La identificación está siendo especialmente compleja por el estado de algunos cuerpos y por la gravedad de las lesiones, lo que obligó a desplegar equipos forenses y dispositivos de atención a familiares, incluyendo líneas de información y puntos de apoyo en la zona, dijo por su parte The Guardian.
En cuanto al origen del incendio, la investigación seguía abierta, pero varias reconstrucciones preliminares apuntaban a un accidente vinculado al propio ambiente festivo: el uso de bengalas o velas en botellas de champán, o una llama que habría prendido el techo o revestimientos de madera, acelerando la propagación. La policía descartó, en las primeras horas, la hipótesis de un ataque deliberado, mientras los investigadores revisaban también si el local cumplía con las normas de seguridad y evacuación, añadió RTVE.
El impacto nacional fue inmediato. De acuerdo con reportes de prensa, el Gobierno suizo declaró varios días de luto en un país poco acostumbrado a tragedias masivas de este tipo, y Crans-Montana, símbolo de invierno y turismo, quedó asociada desde el primer día del año a una noche de celebraciones que terminó en duelo.

















