Trump niega ataques a Venezuela y la Casa Blanca desmiente una ofensiva “inminente”. Reportes citan fuentes anónimas; el Congreso busca limitar “hostilidades”.
Según recoge el Daily Beast, Stefan comparó el actual endurecimiento migratorio en Estados Unidos con prácticas que conoció de niña bajo el castrismo y aseguró que hoy lleva siempre su pasaporte estadounidense encima “por si acaso”.
La captura en Cuba de este ciudadano chino, le ha servido a La Habana para mostrar ante EE.UU. y el mundo, una buena cara de frente a la lucha contra el consumo de droga.
En Miami, donde el “fustán” es comida en la mesa, la noticia cae como plomo: bodegas, mercados y despensas comunitarias se preparan para un noviembre más duro si el dinero plástico no llega a tiempo.
La hija del detenido, Sheena Allende-Smith, contó a Florida Today que ha pasado las últimas semanas intentando averiguar el paradero de su padre. “Realmente, esto es todo lo que él conoce”, dijo entre lágrimas. “El gobierno lo trajo cuando era niño. Es dueño de un negocio, paga impuestos y tiene una familia aquí”
Esta historia deja preguntas abiertas que trascienden su caso: ¿qué estándar humanitario se aplica a quienes han pagado sus cuentas con la justicia y buscan rehacer su vida?, ¿qué coordinación real existe entre Washington, La Habana y Ciudad de México para evitar que la “solución” sea internar a una persona en un tercer país donde no tiene absolutamente nada? Por ahora, para Pedro, la respuesta es sobrevivir un día más, sin hacer ruido, mientras intenta que su historia no termine en el anonimato.
Miami-Dade tiene recursos, pero no milagros. Lo que muestran estas dos historias es que la violencia se sofistica y se disfraza: a veces viaja oculta bajo la carrocería de un sedán, a veces se esconde detrás de una puerta cerrada por fuera. El resto es trámite de juzgado y partes policiales; lo urgente sigue siendo que nadie tenga que vivir con miedo de quien conoce sus rutinas o de quien posee la llave de su cuarto.
En los últimos años, la crisis ha producido escenas que más de un medio ha retratado con crudeza: familias que recurren a trailers o incluso a botes amarrados en patios y bahías como alternativa de emergencia ante alquileres formales inalcanzables. Aunque pueda sonar pintoresco, ese parche confirma la magnitud del problema en barrios de fuerte presencia cubana como Hialeah y en la propia ciudad de Miami.
Parecen botes de pescadores, pudiera parecer incluso que son personas escapando de un país pero... las imágenes y evidencias parecen concluyentes. Y están advertidos.
A 124 millas por hora, un automóvil recorre más de 55 metros por segundo, es decir, la longitud de media cancha de fútbol en un parpadeo.
El impacto, a esa velocidad, equivale a caer desde un edificio de 20 pisos o a recibir el golpe de una masa de varias toneladas moviéndose a toda potencia. Un peatón alcanzado por un vehículo a 124 mph no tendría posibilidad de supervivencia: el cuerpo sería proyectado con una energía superior a los 200 kilonewtons, suficiente para desintegrar huesos y órganos en el primer contacto.
Tres ciudadanos cubanos permanecen bajo custodia en la cárcel del condado de Lee (Florida) por cargos no relacionados entre sí, mientras que un cuarto...