Donald Trump comprimió su narrativa de poder en una misma escena: el Capitolio como set, la política exterior como trofeo, y un mensaje doméstico amarrado a símbolos. Habló mucho sobre Venezuela y a no dudarlo, le lanzó un guiño a La Habana. Y todo ocurrió no a bordo del Air Force One como había estado ocurriendo ultimamemente, sino durante el llamado Discurso del Estado de la Unión.
En POLITICO Forecast, Eric Bazail-Eimil sostiene que la presión económica de Trump sobre Cuba puede empujar un colapso humanitario y migratorio. El artículo describe apagones, colas, presión sobre el combustible y riesgos de un vacío estatal.
La expansión de redadas migratorias y la creciente colaboración entre policías locales e ICE intensifican el debate en EE.UU., mientras un cierre parcial del gobierno refleja el choque político sobre cómo deben aplicarse las leyes migratorias.