El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que no le importa que Cuba reciba crudo de un petrolero ruso que llegó con 100.000 toneladas de crudo (más de 700.000 barriles) este lunes a Cuba, según informó el Ministerio de Transporte de Rusia, en lo que supone el primer cargamento de petróleo que llega a la isla en los últimos tres meses.
“¡Tienen que sobrevivir! (…) No tengo ningún problema”, dijo el mandatario estadounidense a la prensa a bordo del avión presidencial este 29 de marzo tras ser interrogado sobre la inminente llegada del carguero ruso a Cuba.
Trump ratificó que Estados Unidos no solo no se opondrá, sino que dio luz verde a más envíos. “Les dije que, si un país quiere enviar petróleo a Cuba en este momento, no tengo ningún problema con ello, sea Rusia o no”, afirmó de regreso a Washington DC.
Sus declaraciones se dieron luego de que The New York Times revelara que Estados Unidos no se opondría a que el buque cisterna Anatoly Kolodkin, propiedad del gobierno ruso, entrara a aguas cubanas a descargar combustible.
Según reportó EFE, Trump desestimó que la llegada de crudo a Cuba fuera a tener algún impacto en la situación actual de la isla.
Desde la óptica del líder republicano, el gobierno caribeño está “terminado”.
“No me molesta (…) tienen un mal régimen, tienen un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa”, señaló.
“La gente necesita calefacción y aire acondicionado y todas las demás cosas que uno requiere”, señaló al decir que prefiere darle un respiro al bloqueo energético que ha impuesto a la isla desde enero pasado.
El tanquero, que se encontraba el domingo a menos de 24 kilómetros de la isla, está sancionado tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea, subrayó EFE.
Trump firmó una orden ejecutiva el pasado 29 de enero que amenazaba con aranceles a quien suministrara petróleo a Cuba, con el fin de lograr que el gobierno de la isla responda a los intereses de Washington.
Se estima que Cuba precisa diariamente unos 100.000 barriles para satisfacer sus necesidades energéticas, de los que unos 40.000 proceden de su producción nacional.





















