Elon Musk afirmó en X que Starlink “funciona en Cuba” aunque no puede comercializarse allí, lo que disparó expectativas en una población acostumbrada a la lentitud y censura de ETECSA. El gobierno cubano considera ilegal el servicio sin autorización; advirtió que el uso de antenas viola normas internacionales y su propia legislación, sancionando con multas y decomisos a quienes las importen. A pesar de las restricciones y del costo elevado en el mercado informal, muchos cubanos ven en Starlink la posibilidad de conectarse al mundo sin la mediación estatal.
Aunque persisten desafíos significativos, la tecnología está cada vez más cerca de hacer posible que los cubanos se conecten libremente al mundo digital.