En Santo Domingo todo es silencio y luto. La familia de Cristian atraviesa el dolor más duro, acompañada por un pueblo entero que aún no asimila la pérdida. En cada mensaje, en cada lágrima, resuena el mismo clamor: que su muerte sirva de alerta y que ningún otro niño tenga que pagar con la vida un juego peligroso.
los organizadores confirmaron que no hubo lesionados, algo que muchos calificaron como “un milagro” dadas las imágenes del impacto. El incidente reaviva el debate sobre la seguridad en este tipo de eventos automovilísticos que, aunque congregan multitudes, carecen de condiciones profesionales para garantizar la integridad de los participantes.
Para Yurisleidi, su esposo, y Yanier, el camino terminó de forma abrupta. El llamado que queda es colectivo: prevenir más dolor y evitar que las calles sigan narrando tragedias evitables.
Confirman que el conductor no se encontraba bajo los efectos del alcohol en el momento del siniestro ocurrido el fin de semana en Ciego de Ávila, conforme a los resultados de las pruebas médicas realizadas tras el accidente.