La propiedad en 485 W. Matheson Drive, Key Biscayne, donde se filmaron escenas de Scarface en 1983, acaba de salir al mercado por $237 millones. Si se vende cerca de ese precio, superaría los $170 millones que pagó Mark Zuckerberg por su mansión de Indian Creek y se convertiría en la venta residencial más cara de la historia de Miami-Dade.
Mientras el mundo del entretenimiento lamenta la pérdida de una personalidad tan vibrante, las contribuciones de Ángel Salazar tanto al cine como a la comedia seguramente serán recordadas por las generaciones venideras.