Elon Musk afirmó en X que Starlink “funciona en Cuba” aunque no puede comercializarse allí, lo que disparó expectativas en una población acostumbrada a la lentitud y censura de ETECSA. El gobierno cubano considera ilegal el servicio sin autorización; advirtió que el uso de antenas viola normas internacionales y su propia legislación, sancionando con multas y decomisos a quienes las importen. A pesar de las restricciones y del costo elevado en el mercado informal, muchos cubanos ven en Starlink la posibilidad de conectarse al mundo sin la mediación estatal.
La presión desde Miami y Washington se intensifica con llamados a cortar vuelos y preparar celebraciones, mientras en Cuba crecen críticas al modelo y al discurso oficial. Entre el desgaste social, voces como Mauricio de Miranda, Alina Bárbara López y José Daniel Ferrer chocan con la retórica del Gobierno, y el humor en redes —con Cuco Mendieta como símbolo— revela ansiedad y deseo de ruptura.
La Habana admite contactos “al más alto nivel” con Washington mientras crece la presión por el petróleo, reactivando el historial de desmentidos oficiales.
El choque entre Bruno Rodríguez y Carlos Giménez refleja una guerra de relatos alrededor de Cuba, mientras Trump mantiene una puerta entreabierta a negociar si hay alineación política.
Trump abrió dos frentes: aranceles a países que suministren petróleo a Cuba y amenazas comerciales contra aeronaves canadienses. En La Habana preocupa el efecto indirecto sobre el turismo de Canadá, principal mercado emisor hacia la Isla.
El embajador cubano en Colombia, Carlos de Céspedes, acusó a EE.UU. de “piratería” tras reportes de un posible bloqueo naval para frenar petróleo a Cuba.
Tras la captura de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez ha oscilado entre el discurso de desafío y la señal de cooperación con Washington, un giro que CiberCuba retrata con su tránsito del “seremos su pesadilla” a la disposición a coordinar. En paralelo, la Casa Blanca evitó poner plazos, pero dijo esperar que la cooperación continúe y dejó caer la idea de que “algún día” Venezuela tendrá elecciones, sin amarrar un calendario.