La proliferación del “químico” ha sido documentada con videos y testimonios que muestran a adolescentes y jóvenes cayendo en plena vía pública, con signos de intoxicación aguda. En la Isla, organizaciones y medios independientes advierten de un fenómeno en expansión, con consumo que baja la edad de inicio y familias que, entre la vergüenza y el miedo, demoran en pedir ayuda. La evidencia audiovisual y los relatos de barrio han puesto el tema en la agenda pública, más allá de campañas episódicas.
Los casos aquí reunidos, denunciados por los activistas e informadores cubanos Niover Licea y José Luis Tan Estrada, forman un mismo cuadro, aunque sucedan en provincias distintas y con actores distintos. En el servicio militar de un muchacho de 18 años, en los pasillos de Taco Taco, en la Prisión Pendiente de Santa Clara, en la cárcel de Panamá en Güines, en el cuerpo de guardia pediátrico de Cienfuegos y en la sala donde un anciano esperó una ambulancia, se repiten palabras como abuso, abandono, extorsión, castigo, silencio. Y se repiten, también, los nombres de quienes deberían responder: jefes de prisión señalados como Yurianis Spek, Ángel Figueroa "Redondeaow", Islander Laffita Turro y el primer teniente Fabelo, amparados, según denuncias, por superiores como Carlos Quintana y Juan Ramón Castillo. La exposición de esos rostros no es un acto de venganza: es una forma de registro público cuando las vías institucionales fallan o se cierran.
En los comentarios que acompañan ambos decesos se repiten tres ideas: sin medicamentos básicos, con cuerpos debilitados por la mala alimentación y con mosquitos proliferando en aguas estancadas, el riesgo se multiplica; la atención llega tarde, cuando ya los signos de alarma son ineludibles; y la comunicación pública, al rehuir la palabra dengue, desactiva los reflejos de prevención comunitaria. Mientras no se nombre el problema, insisten los vecinos, no habrá plan creíble para frenarlo. Hoy, en Moa y en Palma Soriano, el vacío que dejan Dannita y Elsa Ivis es la prueba más dolorosa de esa omisión.
La solución real no está en las cáscaras, está en el presupuesto, en la ciencia, en el control vectorial, en la transparencia, en el abasto. Movilizar fumigación constante, revisar aguas, eliminar criaderos, formar comunidad. Todo lo que nunca va incluido cuando el discurso oficial propone aromatizar el humo.
La muerte de la bebé en Matanzas —atribuida por testigos a “una bacteria”, aún sin confirmación oficial— ocurre mientras crece el clamor por datos verificables: qué patógenos están circulando, cuántos casos graves y fallecidos hay, qué recursos faltan y qué acciones concretas toma la autoridad sanitaria para descomprimir terapias y proteger a los más vulnerables. En un escenario de hospitales saturados, transparencia y protocolos pueden hacer la diferencia entre el miedo y la confianza, entre la rumorología y la información que salva vidas.
Quienes estén en condiciones de salud aptas para donar deben acudir al banco de sangre u hospital más cercano con su carné de identidad y mencionar que la donación es para Leandro Sánchez (indicar el nombre completo en admisión). En Cuba, de forma general, se aceptan donantes entre 18 y 65 años, con peso igual o superior a 50 kg, sin fiebre, infecciones recientes ni tratamientos antibióticos o procedimientos invasivos de las últimas semanas. Personas con enfermedades crónicas no controladas o embarazadas suelen quedar excluidas. Ante dudas, el personal sanitario realiza una evaluación rápida en el sitio.
Así cerró un día “top” de la farándula americana: un cómico que convierte el backlash en rating; una superestrella que convierte la maternidad en relato global; y una estudiante universitaria, hija de dos celebridades - si no es por eso... - que convierte la salud pública en trending topic. Tres escenas, un mismo ecosistema: el del espectáculo que, entre flashes y algoritmos, sigue marcando el pulso de lo que hablamos, debatimos y compartimos.
De acuerdo con una denuncia ciudadana enviada a La Tijera News, en cuestión de días el hospital recibió la visita del propio general, acompañado del director del centro, el jefe de Planta Mecánica y el responsable de Electromedicina. El tomógrafo fue reparado de inmediato, apareció una ambulancia nueva para trasladar a la paciente y se activaron recursos que hasta entonces habían estado ausentes para el resto de los enfermos.
Florida está viviendo un episodio de calor inédito. El domingo, Tampa marcó su primera temperatura de 100 °F (37.8 °C) desde que hay registros —superando el récord anterior de 99 °F de 2020— según la National Weather Service.
Magaly Travieso y Yudorki Ramirez, una pareja cubana en Miami, fueron condenados por orquestar un esquema de fraude al seguro médico que generó más de $10 millones en pagos indebidos. Les confiscaron más de $6 millones en bienes.
Este testimonio es una crítica concreta a la necesidad de reformas en el sistema de salud cubano, abogando por una capacitación ética con perspectiva de género para todos los profesionales médicos. Además, subraya la importancia de garantizar derechos fundamentales como la información, el respeto por la dignidad y el derecho a condiciones sanitarias adecuadas.
Hace unos días, la comunidad del Pueblo de Puerto Padre en la provincia de Las Tunas quedó conmocionada por el asesinato del médico cubano Iván de Prada Silva.