En tiempos donde la fama suele confundirse con invulnerabilidad, el testimonio de Evangeline Lilly funciona como una pausa incómoda pero necesaria. Un recordatorio de que, incluso después de cambiar la historia de la televisión, el cuerpo sigue siendo un territorio frágil. Y de que contar esa fragilidad, en voz alta, también es una forma de responsabilidad pública
Una publicación en Facebook de Luis Felipe Carballosa Martínez activó una ola de mensajes de apoyo para Ómar Lucero, uno de los árbitros más recordados del béisbol cubano. Mientras se multiplican las muestras de cariño, no existe hasta ahora un parte médico oficial que detalle su evolución.
Adalberto Martínez Rubier, cubano de Pinar del Río, fue dado de alta tras una compleja cirugía cerebral y hoy vive solo en las calles de Orlando. Sin documentos, sin familia y con parálisis parcial, depende de una silla de ruedas y no puede valerse por sí mismo. Un video difundido en redes busca localizar a allegados y movilizar ayuda para sacarlo de la vulnerabilidad extrema en la que se encuentra.
El accidente ocurrió en la localidad de Madre Vieja, en Yateras, cuando un hombre cayó desde una altura equivalente a un segundo o tercer piso mientras trabajaba en una palma. El herido fue auxiliado por vecinos y permanece ingresado en un hospital de Guantánamo con estado general estable.
Taylor Swift donó un millón de dólares a organizaciones contra el hambre y a la American Heart Association, combinando apoyo social y un gesto personal en vísperas de Navidad.
La escena se repite en demasiados barrios de Cuba: fiebre que no cede, articulaciones que crujen como bisagras viejas, sarpullidos tercos, familias enteras en...
Una trabajadora cubana del sector estético en el área de Miami, identificada como Eliany Collazo Llosa (en otros medios identificada como Eliana Collazo), fue...
El caso de Rud se suma a una realidad que en los últimos años ha dejado de ser excepción: la intermitencia de antibióticos y de otros fármacos esenciales, la dependencia de importaciones irregulares, las deudas con proveedores, la carencia de insumos y los baches logísticos que convierten cualquier tratamiento en una carrera de obstáculos.
Marino explicó que sus médicos le recomendaron “volver a lo básico”: moverse más y comer mejor. Desde entonces apostó por un patrón de dieta mediterránea—con menos azúcares añadidos y productos ultraprocesados—y recortó antojos como la pizza, los dulces, el helado y el vino. También incorporó caminatas diarias, salidas en bicicleta con su esposa Claire y rutinas de entrenamiento junto a su excompañero Terry Kirby. Según dijo, estos ajustes le han permitido revertir parte de los efectos de la enfermedad.