La mecha prendió en la ciudad de San Antonio de los Baños, Artemisa, ubicada a menos de 40 kilómetros al suroeste de La Habana, cuando un grupo de jóvenes decidió que no querían seguir aguantando apagones toda la noche y luego pasar el día entero en una cola para ver qué alcanzaban de lo que sacaran en las pocas tiendas locales.