Perez Hilton continuaba hospitalizado más de cinco semanas después de la crisis que protagonizó durante una transmisión en TikTok desde su casa en Miami-Dade. El episodio llegó tras meses especialmente difíciles: pasó 21 días ingresado por una sepsis grave, sufrió después una trombosis que requirió cirugía, se mudó de Las Vegas a Miami y reconoció sentirse abrumado por el cambio. Su familia asegura que ahora permanece bajo atención médica y de salud mental.