Un artículo de opinión que reflexiona sobre cómo, a lo largo de 67 años, el apellido Castro ha marcado la política cubana mientras la isla repite un ciclo de dependencia de combustibles externos, pobreza y escasez. A partir de las declaraciones del nieto Sandro Castro en CNN y del reciente arribo de un petrolero ruso autorizado por EE. UU., se traza un paralelismo entre la crisis actual y el Período Especial de los años noventa, poniendo en cuestión la narrativa oficial y la ausencia de reformas profundas.