Luis Gutiérrez Areces, quien en 1961 trasladó clandestinamente a Miami la Virgen de la Caridad del Cobre, falleció el pasado martes a los 89 años. Su acción se convirtió en un símbolo de esperanza para los cubanos en el exilio. La Ermita de la Caridad, donde se venera la imagen, lo recordó como un testigo de la fe y la historia del exilio cubano.