La Güinera, en el municipio Arroyo Naranjo de La Habana, está atravesada por el dolor. Vecinos y allegados confirmaron en redes sociales el hallazgo...
Un embotellamiento que algunos dicen fue de tres horas, otros de cuatro y algunos de cinco, pudo ser perfectamente prevenido por las autoridades de La Habana
Los dos sucesos, contados por Licea y amplificados por comentarios de residentes, vuelven a colocar el foco en la fragilidad de la seguridad cotidiana y en la necesidad de respuestas institucionales rápidas y transparentes. Mientras se conocen más precisiones, las denuncias recogidas por el influencer funcionan como alerta vecinal y como pedido de información a cualquier persona que pueda ayudar a esclarecer lo que ocurrió.
La protagonista, la española Ana Hurtado —activista afín al régimen, autodefinida durante años como “actriz y periodista”— contó que quiso pagar toda la cuenta por Transfermóvil, pero le exigieron mitad en efectivo y mitad por transferencia. Como no llevaba cash, se quedó sin cenar.
De momento, todo apunta a un episodio donde el rumor corre más rápido que la información oficial. Lo responsable, para las autoridades, sería aclarar si se trata de ejercicios rutinarios, actualización de expedientes o algo más. Y para los convocados, exigir por escrito el motivo, la duración y el estatus de la citación. En un país exhausto por apagones y carencias, cualquier insinuación de “movilización” tiene un eco político y emocional difícil de contener.
La situación energética en Cuba es tan grave, que no hay corriente ni para echar a andar las plantas que mueven el agua dentro de las ciudades. A la falta de alimentos y electricidad se suma la carencia de agua.
Un recluso fugado de la prisión de Ceiba, identificado en alertas ciudadanas como Arisbel Cabeza Reyes, es buscado con carácter de urgencia tras una...
Mientras familiares y testigos siguen reclamando justicia y transparencia, lo urgente es que las autoridades amplíen la información básica del caso: identidad del detenido, calificación provisional de los delitos, estado de salud de los lesionados y garantías procesales. Esa claridad no solo desactivaría el carrusel de versiones en internet; también blindaría el derecho de las víctimas a conocer la verdad y el de cualquier investigado a no ser condenado en la plaza pública antes de que hable un tribunal.
La alarma por casos de desapariciones de cubanas dentro y fuera del país vuelve a sacudir las redes sociales, esta vez con dos historias que han comenzado a circular en las últimas horas y que dejan más dudas que certezas.
Con una víctima joven y varios heridos graves, La Habana se encuentra ahora frente a un hecho que no solo deja dolor en las familias afectadas, sino también una sensación de desconcierto y miedo en barrios acostumbrados a madrugadas bulliciosas pero no a escenas de este tipo.
La primera versión que circuló del hecho indicó que ambos tripulantes fueron asaltados en La Habana Vieja, lo que tuvo una amplia repercusión en redes sociales, pero la información no era congruente con el suceso.