A días del inicio del Mundial 2026, la política migratoria de Estados Unidos produjo dos incidentes que sacudieron al torneo: el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan fue deportado al llegar al aeropuerto de Miami y quedó fuera de la Copa del Mundo, mientras Irán tuvo que mudar su campamento base de Arizona a Tijuana por problemas con los visados de su delegación.