Dos jóvenes cubanas murieron en los últimos días. Una en circunstancias no confirmadas. Otra a manos de su esposo en Palma Soriano, Santiago de Cuba. Lo que tienen en común no es solo la tragedia: es que en ambos casos las redes sociales cubanas reaccionaron juzgando a las muertas antes de llorarlas.
Kirenia Casi Álvarez, 32 años, fue apuñalada por su expareja en plena calle en Párraga, La Habana, el 12 de mayo. Cuatro días antes, Yurelis Puente Naranjo, 44 años, fue degollada en su casa en Cienfuegos. Son los feminicidios 23 y 22 de 2026. Cuba no tipifica el delito, no tiene refugios y no publica estadísticas.