El gobierno de Cuba confirmó que permitirá la entrada de agentes del Federal Bureau of Investigation (FBI) para colaborar en la investigación del tiroteo...
Cuba y Estados Unidos activaron contactos casi en tiempo real tras el enfrentamiento de una lancha armada frente a Corralillo, Villa Clara, que dejó cuatro muertos y seis heridos.
Un ataque a tiros en West Sixth Street dejó dos víctimas mortales y 14 heridos en Austin. La policía abatió al sospechoso y el FBI investiga un posible nexo terrorista.
El tiroteo entre Guardafronteras cubanos y una lancha con matrícula de Florida sigue generando investigaciones en EE.UU., cuestionamientos políticos y fuertes reacciones del exilio ante la versión oficial de La Habana.
Un operativo federal en Hialeah obligó al despliegue de unidades tácticas luego de que un hombre presuntamente buscado por el FBI se atrincherara en su vivienda para evitar ser arrestado.
El deceso ocurrió mientras el barco navegaba en aguas internacionales, y fue reportado al atracar en Miami. El FBI asumió el caso en cumplimiento de su protocolo habitual, que establece su jurisdicción en muertes o presuntos delitos cometidos en embarcaciones con bandera estadounidense o que arriban a puertos del país.
La comunidad mormona, golpeada por la pérdida de vidas y por la destrucción de su templo, enfrenta ahora el reto de encontrar consuelo en la fe mientras el país se pregunta una vez más cómo un espacio de oración pudo convertirse en escenario de muerte.
En conjunto, los tres casos dejan una misma enseñanza: el fraude rara vez luce igual dos veces. Puede anidarse en una oficina contable, en empresas pantalla que parasitan programas públicos de salud o, dolorosamente, en el seno de una familia. Para las empresas, la lección es reforzar controles internos y revisiones independientes; para los mayores y sus familias, desconfiar de presiones de “urgencia” y segmentar la gestión patrimonial con salvaguardas; y para el sistema, perseguir con firmeza tanto el fraude privado como el que drena recursos públicos. Porque los millones que se esfuman no son abstractos: son empleos, tratamientos, rentas de ancianos… y confianza cívica que cuesta años reconstruir.
La crueldad de la jornada del 10 de septiembre no es un hecho aislado, pero sí constituye un punto de inflexión en la conversación pública. Por un lado, el asesinato de una figura nacional en un campus universitario impacta en la discusión sobre protección de oradores y libertad de expresión en recintos académicos ya atravesados por tensiones políticas. Por otro, un nuevo tiroteo en un colegio de Colorado —estado marcado por tragedias escolares— reaviva la urgencia de medidas preventivas que integren seguridad física, alerta temprana y apoyo psicosocial.
Magaly Travieso y Yudorki Ramirez, una pareja cubana en Miami, fueron condenados por orquestar un esquema de fraude al seguro médico que generó más de $10 millones en pagos indebidos. Les confiscaron más de $6 millones en bienes.