Con apenas días de diferencia, dos jóvenes vinculadas a Cuba expusieron visiones radicalmente distintas sobre la crisis de la isla. Una cubanoamericana interrumpió una audiencia en Washington para denunciar el efecto de las sanciones sobre su familia, mientras en Francia Angie, de 23 años, confrontó al líder comunista Fabien Roussel por su respaldo a Miguel Díaz-Canel.