La combinación de apagones masivos, presión de Estados Unidos y tensiones geopolíticas sitúa a Cuba en uno de los momentos más críticos de su historia reciente, con un debate abierto sobre el futuro político de la isla.
El anuncio de que cubanos residentes en el exterior podrán invertir en empresas privadas en la isla reabre un debate incómodo: si ahora se puede, ¿por qué no se permitió antes? Un repaso a las últimas décadas muestra un patrón repetido en la política económica del país: prohibiciones que se desmontan solo cuando la crisis obliga.
Un tanquero carga gas licuado en Venezuela rumbo a Cuba mientras dos buques mexicanos entregan más de 1.200 toneladas de alimentos en La Habana, en medio de sanciones y una profunda crisis energética y alimentaria en la Isla.
La presión desde Miami y Washington se intensifica con llamados a cortar vuelos y preparar celebraciones, mientras en Cuba crecen críticas al modelo y al discurso oficial. Entre el desgaste social, voces como Mauricio de Miranda, Alina Bárbara López y José Daniel Ferrer chocan con la retórica del Gobierno, y el humor en redes —con Cuco Mendieta como símbolo— revela ansiedad y deseo de ruptura.
La Onat impuso una multa de 99 millones de pesos a un cuentapropista en Artemisa por evasión fiscal. El caso expone el rigor tributario y las fallas estructurales del sistema.
La incautación en Estados Unidos de un supertanquero con crudo venezolano destinado a Cuba amenaza con agravar la ya frágil situación eléctrica de la isla. Más allá del combustible para consumo interno, la pérdida del cargamento impacta una vía clave de obtención de divisas mediante la reventa de petróleo, en un contexto de crisis económica, apagones prolongados y creciente presión política sobre La Habana.
Antilles Gold comenzó la construcción de la mina Nueva Sabana, un proyecto de cobre y oro desarrollado junto a la estatal Geominera en el centro de Cuba. Con ingeniería china, financiamiento estructurado fuera del sistema bancario cubano y contratos ya firmados para la venta de concentrados, la compañía apuesta por operar a finales de 2026 pese al impacto de las sanciones estadounidenses y a las limitaciones de crédito. La mina es presentada como la primera pieza de una plataforma minera más amplia dentro del país.
La australiana Melbana Energy aplazó la perforación del pozo Amistad-11 en el Bloque 9 de Cuba tras declarar en incumplimiento a su socio Sonangol por impago de obligaciones financieras. El frenazo compromete uno de los proyectos estrella de La Habana para reducir la dependencia energética y revela hasta qué punto la viabilidad del bloque descansa en la salud financiera de la petrolera angoleña.
Un nuevo colapso del Sistema Eléctrico Nacional dejó a oscuras a La Habana y gran parte del occidente cubano, en otro episodio de una crisis energética que se repite desde hace dos años y que evidencia el deterioro estructural de la red y la falta de combustible.
No se trata de sacrificar el turismo sino de mover piezas con inteligencia. El Estado puede y debe sacrificar una parte acotada de su planta, priorizando lo ocioso y lo cerrado, combinando alojamiento temporal con la rotación de inventarios y la reconversión de inmuebles públicos. El beneficio social inmediato, el ahorro presupuestario y la reducción de daños sanitarios justifican con creces el desgaste adicional y el pequeño coste de oportunidad. Y si se hace con reglas, plazos y cuentas a la vista, ni el turismo se colapsa ni la gente sigue durmiendo en el suelo.