Una serie de declaraciones de Donald Trump sobre Cuba, Marco Rubio y el futuro de la isla ha desatado especulaciones en el exilio sobre posibles cambios políticos.
Miles marcharon en Miami para respaldar la presión contra el gobierno cubano, mientras otro grupo pidió levantar el bloqueo petrolero y enviar ayuda humanitaria ante la creciente crisis en la isla.
La polémica declaración se produjo el mismo día en que el presidente afirmó que su administración iniciará una “toma amistosa y controlada” de la isla.
En POLITICO Forecast, Eric Bazail-Eimil sostiene que la presión económica de Trump sobre Cuba puede empujar un colapso humanitario y migratorio. El artículo describe apagones, colas, presión sobre el combustible y riesgos de un vacío estatal.
La expansión de redadas migratorias y la creciente colaboración entre policías locales e ICE intensifican el debate en EE.UU., mientras un cierre parcial del gobierno refleja el choque político sobre cómo deben aplicarse las leyes migratorias.
Lech Wałęsa instó a cubanos a capitalizar la coyuntura con Trump. Rubio habló de una nueva era geopolítica y analistas señalan que Washington aún no halla con quién negociar en Cuba.
Dos artículos en EE.UU. reflejan lecturas opuestas sobre Cuba: una apuesta por un “acuerdo” con reformas y otra por la tesis de resistencia ante el cerco.