Ryabkov afirmó que había mantenido una "ronda intensiva de consultas con el liderazgo cubano en La Habana sobre todo el espectro de las relaciones ruso-cubanas."
Ya la famosa frase “‘El último que apague el Morro” relacionada con la estampida migratoria que vive la isla ha perdido sentido. Porque la propia crisis eléctrica se ha encargado de que no exista “‘el último” para ejecutar semejante lance, porque la propia crisis se ha encargado de apagar este emblemático símbolo habanero.