El colapso del sistema eléctrico en Cuba ha detonado una ola de descontento que suma cinco noches consecutivas de protestas en la capital. Barrios emblemáticos como Marianao, El Vedado y Miramar se han convertido en focos de resistencia donde el sonido de las cacerolas desafía la oscuridad y la vigilancia policial.
Esta alerta - la del asesinato hace tres años de un oficial de las fuerzas del orden en la isla - llega en un contexto marcado por el asesinato la pasada semana del capitán de la PNR Leonel Mesa Rodríguez, jefe de sector en Caibarién, Villa Clara, cuyo cadáver fue hallado con seis heridas de arma blanca y un disparo en la cabeza.
Las muertes de Diubis Laurencio, Hansel Ernesto, Manuel de Jesús, Victor Angel, Zinedine Batista y Juan Wilfredo Soto, además de la más reciente, la de Félix Lázaro Reinoso Rodríguez, despiertan alarma por la falta de transparencia, ausencia de investigaciones confiables y la impunidad de los agentes responsables.