La explicación no está en una sola causa. No es únicamente que la FIFA haya querido ganar más dinero, aunque ese factor existe. Tampoco es solo que Estados Unidos sea un país caro, aunque eso pesa muchísimo. Lo que ha ocurrido es la combinación perfecta entre un modelo de venta agresivo, un mercado con altísimo poder adquisitivo, una demanda global enorme, la transformación cultural de Estados Unidos respecto al fútbol y el posible último gran baile mundialista de dos figuras que marcaron una época: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Sin tecnicismos innecesarios, con los datos sobre la mesa y con una opinión clara. Porque el fútbol es para discutirlo, no solo para verlo. Sin más, arrancamos con el grupo A.
Suiza y Canadá son los favoritos para avanzar directo. Bosnia-Herzegovina aparece como amenaza seria para colarse por la vía del tercer lugar. Qatar necesita un salto competitivo importante para romper el pronóstico.
El secretario del DHS confirmó que ICE y HSI estarán en todas las ciudades sede del Mundial. El objetivo oficial es combatir trata y narcotráfico. El efecto secundario es el miedo en comunidades inmigrantes.
Miami, donde reside el mayor número de inmigrantes de origen cubano fuera de la isla, será una de las sedes del multitudinario evento junto a Seattle, Los Ángeles, San Francisco, Kansas City, Dallas, Atlanta, Houston, Boston, Filadelfia y Nueva York/Nueva Jersey.