Snapchat y TikTok aparecen en dos tragedias viales juzgadas este año en Inglaterra. Liberty Mitchell se filmaba conduciendo a velocidades de hasta 100 millas por hora antes de provocar un accidente que dejó dos muertos, mientras Hristo Iliev tenía un video de TikTok reproduciéndose momentos antes de embestir un automóvil y matar a un niño de 20 meses. Ambos recibieron largas penas de prisión.
Una mujer fue arrestada en Arizona tras ser detectada conduciendo a 108 mph en una zona de 65, alegando que solo quería llegar a tiempo para ver Love Island.
A 124 millas por hora, un automóvil recorre más de 55 metros por segundo, es decir, la longitud de media cancha de fútbol en un parpadeo.
El impacto, a esa velocidad, equivale a caer desde un edificio de 20 pisos o a recibir el golpe de una masa de varias toneladas moviéndose a toda potencia. Un peatón alcanzado por un vehículo a 124 mph no tendría posibilidad de supervivencia: el cuerpo sería proyectado con una energía superior a los 200 kilonewtons, suficiente para desintegrar huesos y órganos en el primer contacto.