La UPR anunció la separación definitiva de personas implicadas en un “incidente” divulgado en redes. El comunicado condena la conducta, pero no ofrece detalles, lo que disparó apoyos, críticas y preguntas públicas en los comentarios.
Mientras el joven portero inicia su recuperación física y psicológica, la comunidad futbolera local organiza muestras de apoyo y campañas contra la violencia. La madre del agresor ha negado algunas versiones y habla de “manipulación de los hechos”, postura que será dilucidada en sede judicial.