En un universo donde la competencia suele venderse como una guerra silenciosa de egos, el hecho de que la representante de Chile renuncie al foco para que la de Cuba pueda mostrarse dice más que mil discursos sobre “sororidad” preparados para la ronda de preguntas. Para muchas personas cubanas conectadas desde la isla y el exilio, ver a Lina avanzando a primera fila de la mano de otra candidata fue también una pequeña reparación simbólica: por una vez, Cuba no quedaba escondida detrás de nadie. Y el detalle vino, precisamente, de otra reina que entendió que compartir el escenario no le resta brillo a nadie; al contrario, lo multiplica.
La agencia Modus Vivendis confirmó la muerte de Alexandrova con un mensaje emotivo en Instagram: “Con profundo dolor despedimos a nuestra hermosa Kseniya, una mujer que irradiaba luz y bondad. No solo fue una modelo extraordinaria, sino una persona amada por todos los que tuvieron la suerte de conocerla”.