El 4 de junio de 2026, el avión registrado D‑ABPQ, un Boeing 787‑9 Dreamliner de Lufthansa, sufrió una falla estructural en el tren de aterrizaje nasal mientras estaba en tierra en el aeropuerto de Frankfurt. Según la aerolínea, varios miembros de la tripulación y del personal de tierra resultaron heridos y fueron atendidos médicamente. El vuelo LH 450, con destino a Los Ángeles, fue cancelado y la investigación está en curso en coordinación con las autoridades alemanas.
Gracias al análisis preliminar de las cajas negras, los expertos creen haber identificado una combinación de factores que habrían desencadenado el desastre: sobrecarga del aparato, pérdida súbita de potencia en ambos motores y la activación de la turbina de emergencia conocida como RAT (Ram Air Turbine), una herramienta que solo se despliega en situaciones extremas.