La caída del Birkin como símbolo aspiracional contrasta con el hiperlujo real: mientras influencers cubanas discutían Hermès en redes, otros bolsos se mueven en cifras de medio millón de dólares.
La influencer publicó un video en el que se veía el nuevo Birkin junto a un texto que decía: “Acabas de comprar tu cuarto Birkin con tu propio dinero y cambiaste tu creencia central de que solo un hombre puede comprártelo”.