Bad Bunny no solo celebró su victoria como mejor álbum de música urbana (primer latino en ganar esa categoría), sino que protagonizó el momento más contundente de la gala
Una foto de Bad Bunny tocando una estela prehispánica en el Museo Nacional de Antropología provocó debate en redes. El INAH confirmó que fue advertido, retiró la mano de inmediato y continuó la visita con respeto, recordando que las normas de conservación son iguales para todos.
La lista de las 100 mejores canciones de 2025 elaborada por el staff de Billboard confirmó el peso creciente de los artistas hispanos en el panorama global. Desde propuestas alternativas como Esau Ortiz y Ca7riel & Paco Amoroso, hasta figuras centrales como Rosalía y Bad Bunny —presente con dos temas en el top 10—, la selección muestra una diversidad de géneros y acentos que ya forma parte esencial del mainstream.
Bad Bunny recupera el puesto de artista global número uno en Spotify Wrapped 2025, mientras Taylor Swift domina en EE.UU. y Joe Rogan se mantiene como el podcaster más escuchado del mundo. La plataforma presenta su edición más personalizada hasta ahora, en un año marcado por la competencia feroz por la atención del usuario.
El Super Bowl LX se realizará en febrero de 2026 en un estadio aún por confirmar oficialmente, aunque ya se especula que podría tener lugar en una sede moderna con capacidad para albergar megaeventos, y la producción artística del espectáculo probablemente incluirá elementos espectaculares dados los antecedentes del artista. Bad Bunny tendrá la responsabilidad de llenar —literal y figurativamente— el espacio del medio tiempo con una presentación llamativa que combine su energía escénica con un show visual potente.
En una entrevista con la revista i-D, el artista puertorriqueño dijo que la decisión obedeció al temor de que agentes de ICE (la autoridad migratoria) se presentaran a la salida de sus conciertos. “…f*ing ICE could be outside my concert** (ICE podría estar fuera de mi concierto)”, afirmó, al subrayar que su equipo estuvo “muy preocupado” por ese escenario.
Hayek no solo desafía los cánones tradicionales de la industria, sino que encarna una nueva narrativa sobre la madurez, el cuerpo y la autoaceptación. No se trata de nostalgia por sus días de gloria en Hollywood, sino de un presente vibrante y poderoso que no pide permiso.
Mientras Bad Bunny rompe récords en la industria musical y llena estadios con su energía arrolladora, Bernie ha ido construyendo su propio camino, lejos del micrófono