La propiedad en 485 W. Matheson Drive, Key Biscayne, donde se filmaron escenas de Scarface en 1983, acaba de salir al mercado por $237 millones. Si se vende cerca de ese precio, superaría los $170 millones que pagó Mark Zuckerberg por su mansión de Indian Creek y se convertiría en la venta residencial más cara de la historia de Miami-Dade.
Este inusual encuentro entre cine de lujo y sacralidad ha encendido la curiosidad del público. En redes sociales, algunos usuarios se sorprendieron por el aspecto “desaliñado” de Pacino, quien apareció con la camisa suelta y el cabello algo despeinado, lo que desató comentarios contrastantes entre admiradores que aplaudían su cercanía y detractores que criticaron su falta de etiqueta ante el pontífice. Otros, en cambio, celebraron una imagen más auténtica y espontánea del actor.
En una entrevista con The New York Times, el actor de 84 años compartió detalles de esta experiencia traumática, que hasta ahora había mantenido en privado.
Mientras el mundo del entretenimiento lamenta la pérdida de una personalidad tan vibrante, las contribuciones de Ángel Salazar tanto al cine como a la comedia seguramente serán recordadas por las generaciones venideras.