Un trabajador del Hospital Saturnino Lora robó 5.742 litros de diésel y los sustituyó con agua. Cuando llegó el apagón, los generadores fallaron y cinco pacientes en ventiladores mecánicos quedaron sin soporte. Fue condenado a 12 años. En Cuba, robar el aceite de un transformador puede costar la vida —propia o ajena— y hasta la pena de muerte.